2011-02-16

¿UN SUEÑO?

Estaba cansada, casi agotada, y el camino que todavía me quedaba por recorrer parecía muy largo para mis escasas fuerzas... Me senté al lado de un árbol robusto y poco tratado. Se me cerraban poco a poco los ojos y los párpados párpados ya no podían disimular el cansancio. Despues de un buen rato soñando, recuperé un poco las fuerzas para seguir recorriendo el llargo camino. Detrás de los arbustos se movía algo que agitaba ferozmente las hojas de aquel arbusto. Salió un gnomo pequeño con un gorro graciosísimo de olor rojo. ¡Vaya! - Exclamé. Me intentó decir algo, pero no le entendía, hablaba un idioma elfico. Decidí dejarlo y seguir mmi camino pero él me seguía por detrás, haciéndome gestos de atención, como si tuviera que tener cuidado con algo, de repente se esfumó. Por atrás oia rugidos; ¡Glubs! - Trague saliva rapidamente: ¡Aaaaah un oso! De repente desperté en el árbol en el que me había sentado a descansar: ¡Uf! Solo un sueño... - Vi algo rojo detrás del árbol. Pero, ¿que sería?

2011-02-09

AI ERNESTINA, ERNESTINA

Kaximiro bizikletaz kaletik zihoanean, Ernestinak ikusi eta agurtu zuen. Baina Kaximiro ez zen konturatu... Ernestinak bere laguna ez zela pentsatu zuen eta parkera joan behar ziren, baina Ernestina ez zen parkean agertu. Kaximir triste jarri zen eta bere laguna ez zela pentsatu zuen burumakur... Ernestinak ikusi zuen kaletik ibiltzen eta agurtu egin zuen, baina Ernestinak kasurik egin ez zionez, berarengana joan eta galdetu zion: -Haserre al zaude nirekin? - Bai, baina zu ere, utzi pakean! - Orduan Kaximirok galdetu zion: - Ni ez nago haserre, ni, ni mite zaitut Ernestina maitea... - Orduan, zergatik ez zenidan jaramonik egin gaur goizean ni agurtu zintudanean!? - Ez naiz konturatu, ni maite zaitut eta galdera bat... Nirekin ezkondu nahi ahal duzu? -Bai, sekula ezer ez, ez gaitu bananduko.

2011-02-03

EL PINCHO DEL DRAGÓN

Tenía ante mí el mapa de la isla. Sólo me preocupaba una cosa: ese maldito dragón que la rodeaba y que, según decían, se tragaba a todo aquél que intentara acercarse a ella... Aún asi quería ir a la isla a por el tesoro mágico, me costó llegar hasta ahí pero llegé. Cuando estaba ahí no había visto al dragón ni una sola vez. -Ya decia yo que eran puras pamplinas sobre la historia de ese dragón- Seguí andando, tenía que llegar a una montaña llena de niebla cuando todo se pone oscuro. Menos mal que hacía un día espléndido, el sol te cerraba los ojos del destello, y el cielo se veía mas azul que la tinta con la que escribo ¡Aaaarg! ¿Que es eso?- Me preguntaba. Oh no, ¡Era el dragón! ¡A si que no era ninguna tonteria! Corrí, no mejor dicho volé. Iba tan deprisa qu no sentía los pies... Hablando de pies en el pie del dragón tenía un pincho clavado. Me acerque como pude se la quité costosamente, el dragón se tranquilizó. Se marcho como haciendo un gesto de agradecimiento. Muy contenta seguí buscando el tesoro mágico.