Había una vez una niña llamada Tania a la que le encantaban las pistolas. Además de las pistolas, le gustaba mucho hacer cosas a lo grande. Un día Tania les dijo a sus padres que quería ser escultora. Sus padres se reían. Así, pues, una noche se marchó de casa y se fue a otra ciudad. Recorrió todos los sitios en busca de material para hacer una escultura. Pasaron los días y, por fin, Tania reunió todo el material. Como le gustaban mucho las pistolas, decidió hacer una escultura de una pistola. Dicho y hecho, se puso a trabajar. Pasaron semanas, incluso meses y por fin Tania terminó su escultura. Como no podía transportarla a otro sitio, decidió dejarla ahí. Junto a ella, dejó una carta para que alguien la leyese y pusiese la escultura donde quisiera. Si alguna vez veis esa escultura, mirad a ver si veis un carta por ahí.
2010-05-14
LA ESCULTURA DE TANIA
Había una vez una niña llamada Tania a la que le encantaban las pistolas. Además de las pistolas, le gustaba mucho hacer cosas a lo grande. Un día Tania les dijo a sus padres que quería ser escultora. Sus padres se reían. Así, pues, una noche se marchó de casa y se fue a otra ciudad. Recorrió todos los sitios en busca de material para hacer una escultura. Pasaron los días y, por fin, Tania reunió todo el material. Como le gustaban mucho las pistolas, decidió hacer una escultura de una pistola. Dicho y hecho, se puso a trabajar. Pasaron semanas, incluso meses y por fin Tania terminó su escultura. Como no podía transportarla a otro sitio, decidió dejarla ahí. Junto a ella, dejó una carta para que alguien la leyese y pusiese la escultura donde quisiera. Si alguna vez veis esa escultura, mirad a ver si veis un carta por ahí.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
OSO ONDO ESTI OSO ONDO IDATZI DUZU BESTE BAT BAINO OBETOAGO!!!
ResponderEliminar